Fidel ha dirigido Cuba durante medio siglo. /CHUS HERNÁNDEZ

Portada del diario oficial 'Granma' en el que se ha difundido el mensaje de renuncia de Fidel.

El líder cubano lleva casi medio año y medio retirado de la política a raíz de una afección intestinal que lo tuvo al filo de la muerte. /AP

Los encuentros entre Castro y Chávez, grandes aliados y amigos, han sido continuos durante su convalecencia. /AP

El dictador cubano lleva casi medio siglo en la presidencia de la isla. /AP
La tranquilidad reina en la isla y el escepticismo invade a la disidencia
Los cubanos han desayunado esta mañana con la noticia de que Fidel Castro deja el poder casi medio siglo después del triunfo de la revolución, una noticia que no por esperada ha dejado de conmocionar, aunque sin romper la normalidad de la isla.
Los cubanos se han enterado por el boca a boca que han desencadenado los lectores más madrugadores del Diario Granma. "¿Que ha dicho qué?", se preguntaban muchos sobre una noticia que en la madrugada cubana ya daba la vuelta al mundo.
Algunos recibían la noticia con lágrimas, mientras otros se lanzaban a hacer conjeturas sobre la posibilidad de que Castro, de 81 años, hubiera tomado la decisión tras haber tenido "una recaída", la mayor preocupación de muchos incondicionales del dictador.
Aunque con el paso de las horas la noticia ha calado de extremo a extremo de la capital cubana, la ciudad presenta su estampa habitual de turistas paseando por el Malecón, gente comprando en los mercados de productos agropecuarios y los destartalados coches de los años 50 acarreando a pacientes empleados rumbo al trabajo.
La radio y televisión no han alterado su programación y se han limitado a repetir el mensaje del líder cubano como si se tratara de otro de los habituales artículos de opinión que Castro viene escribiendo desde finales de marzo del año pasado.
Por otra parte, lejos de la conmoción o la emociíon que genera Castro entre sus fieles, la disidencia cubana se ha mostrado escéptica ante un posible cambio en el país.
Los grupos de disidentes cubanos en España han expresado su relativa esperanza ante los eventuales cambios que se puedan producir en Cuba tras la renuncia de Fidel Castro a la presidencia, una noticia que han recibido con cautela.
Marta Fraire, presidenta del Comité Cubano pro Derechos Humanos, asegura que la retirada de Castro es "un síntoma de la gravedad de la situación, que no pueden esperar a que Fidel se muera". "La situación no puede ser peor de lo que está", explicaba en Madrid.
Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario
Explica en su mensaje que ni aspira ni acepta "el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe"
Cedió el mando en 2006, tras medio siglo de control absoluto, por una grave afección intestinal que le impide aparecer en público
Los analistas se preguntan si el sucesor abrirá más o menos el rígido régimen castrista
Fidel Castro no volverá a ser presidente de Cuba porque los años y las enfermedades no perdonan a nadie. Como es su costumbre en los últimos meses, el líder cubano envió un mensaje al diario
Granma para anunciar a sus “queridos compatriotas” su decisión de “no aspirar ni aceptar el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe".
El anuncio llega días antes de la sesión de formación del nuevo Parlamento, en la que debía afrontar la reelección de su mandato por cinco años más. "Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario", ha explicado. En diciembre pasado, el mandatario cubano ya había afirmado que no estaba aferrado al poder ni ponía objeciones al avance de las nuevas generaciones.
El líder cubano, de 81 años, asegura en el comunicado que su "deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer". También se ha referido a su "estado crítico de salud" que le ha apartado del poder. Castro considera que "traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere una movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer".
También ha querido incidir en que el proceso político cubano cuenta "con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo".
Nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional
Los cubanos esperaban el domingo próximo con nerviosismo para conocer si Fidel Castro era reelegido jefe de Estado y Gobierno o si cedía el poder a su hermano Raúl, de 76 años, que ya lo ejerce de forma interina desde hace 19 meses.
Fidel cedió el mando a mediados de 2006, tras medio siglo de control absoluto, a raíz de una afección intestinal que lo tuvo al filo de la muerte y que le impide aparecer en público (se reconforta redactando artículos tan frecuentes y kilométricos como sus proverbiales discursos). El líder cubano se ha adelantado a las expectativas y ha anunciado su decisión de abandonar el poder sin esperar al día 24.
El domingo se iniciará un nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional, en el que los 614 parlamentarios cubanos elegirán un nuevo Consejo de Estado, con su presidente, cinco vicepresidentes, secretario y 24 miembros más. Los pronósticos adelantan que los diputados, salvo sorpresas, ratificarán por mayoría abrumadora la propuesta que haya definido la cúpula del régimen, hasta ahora celosamente guardada.
Se disparan las incognitas sobre el futuro cubano
Tras la renuncia del longevo dirigente cubano, las posibilidades sobre el futuro de Cuba se disparan ahora. Analistas, diplomáticos, intelectuales y corresponsales se enzarzan en discusiones sobre si Raúl Castro, o cualquiera que asuma el poder, abrirá más o menos el rígido régimen.
Raúl tiene fama de pragmático y por ello hay muchas apuestas a una cierta apertura económica, aunque en los últimos 19 meses no ha cambiado casi nada al respecto. En lo que han coincidido siempre los 'cubanólogos' es en que la incógnita solo se despejaría cuándo y cómo lo decidieran los dos hermanos y su estrecho círculo de colaboradores.