
-¿Cuál es la clave de la enseñanza en Finlandia?
-El Gobierno decidió hacer la inversión más fuerte en la etapa de 12 a 16 años, donde surgen las mayores diferencias entre los alumnos. Permitió contar con clases más reducidas y dar refuerzo escolar a los que tienen problemas de aprendizaje para que no pierdan el ritmo del resto. Y descubrimos que de esa forma se elevaba el nivel de todo el grupo.
-¿Qué se reforzó?
- En Secundaria, principalmente las Matemáticas y el Inglés. Entre primer y tercer curso, de 7 a 10 años, el apoyo educativo va dirigido a las dificultades de aprendizaje en lectura, escritura y expresión oral. Se trabaja especialmente la lengua desde el principio, porque las destrezas de comunicación son básicas para el desarrollo posterior del alumno.
Profesores
-Pero, no hay más horas de clase que en España...
-Los profesores tienen una formación muy buena. En Finlandia confiamos en los maestros. Pueden decidir, tienen libertad en su trabajo y eso les da motivación. Deciden el contenido de las asignaturas que imparten. El Ministerio sólo fija los objetivos, pero la forma en que se consigue las marca el docente.
-¿Cómo resuelven su problema lingüístico?
-Tenemos un sistema bilingüe. Los alumnos de lengua finesa van a escuelas finlandesas y los de lengua sueca van a escuelas suecas. Y estudian el otro idioma oficial como asignatura obligatoria.
-Dígame el truco de PISA.
-Hemos apostado desde hace años por enseñar al alumno destrezas y fomentar su creatividad. El informe PISA, más que comprobar si los jóvenes dominan un plan de estudios concreto, evalúan la capacidad de utilizar sus conocimientos y destrezas para afrontar los retos de la vida, para solucionar situaciones de la vida real.
-¿Cuáles son los retos de futuro en la Educación de Finlandia.
-Queremos mejorar más la formación continua de los profesores. Hay municipios que no tienen los suficientes recursos para ello.






