La propuesta concreta una serie de puntos en función de la edad de los solicitantes, su antigüedad en el padrón y en las listas, así como sus ingresos y situaciones familiares.
El equipo de gobierno socialista consideró ayer «muy precipitada» la iniciativa. «Es lo ideal pero no se puede hacer de un plumazo», dijo el teniente de alcalde Juan Carlos Alonso. La Oficina de la Vivienda pasa ahora a integrarse en Ensanche XXI y tiene ya el encargo de estudiar criterios para la adjudicación de los pisos y reajustar los cupos actuales, explicó. «Queremos realizar un debate entre todos a lo largo de este año», dijo Alonso, quien resaltó que ya se ha reducido a la mitad -de 13.000 a 5.800- la lista de demandantes de pisos.





