Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

ANÁLISIS
Hay un loco en la autopista!

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Érase una vez un hombre que conducía por la autopista, cuando sonó su teléfono: su mujer, asustada, le avisaba de que, por la autopista que solía utilizar para volver a su casa, había un loco conduciendo en sentido contrario. El hombre, por toda respuesta, contestó: «¿Uno? ¿Cientos! ¿Miles!».

El anuncio de Microsoft es una de las mejores noticias que podríamos leer en el mundo de la tecnología. Que la empresa líder en el sector anuncie que va a cambia su forma de competir y va a adaptarse a lo que tanto el sector como los clientes e incluso los tribunales le demandan es algo que únicamente puede ser bueno. Lo que Microsoft hace, para entendernos, es asegurar que sus productos tendrán interoperabilidad con el resto del mundo, promoverán la portabilidad de los datos, darán soporte a los estándares de la industria y colaborarán de manera abierta con clientes y comunidades de desarrollo, incluyendo las hasta el momento siempre odiadas y vituperadas comunidades de código abierto. Finalmente, y tras mucho, muchísimo tiempo de conducir por la autopista en sentido contrario dando volantazos para esquivar a competidores y a los mismísimos tribunales de justicia, Microsoft se da cuenta de que, en efecto, la que iba en dirección contraria era ella, y decide cambiar de actitud.

La noticia, por supuesto, debe tomarse con prudencia. Por el momento, la reacción de los reguladores europeos ha sido conservadora, dando la bienvenida a cualquier movimiento de Microsoft en este sentido, pero haciendo notar que no es la primera vez que la compañía anuncia iniciativas similares que tuvieron muy escasa trascendencia. El movimiento no convierte a Microsoft en una empresa de 'software' libre, pero resulta mucho más definitivo que todos los anteriores: abarca un conjunto muy significativo de productos, no tiene prácticamente vuelta atrás, e incide en iniciativas concretas de enorme repercusión, como el soporte del estándar ODF, recientemente bendecido por la industria con la certificación ISO, en el 'Office 2007', auténtica bandera de la compañía con la que domina el mercado en situación de monopolio de facto.

Es, sin duda, una muy, muy buena noticia para todos. Microsoft es una compañía que marcó el desarrollo y la popularización de la tecnología a finales del pasado siglo, pero que perdió, a pesar de sus éxitos constantes, el ritmo de vida de un sector en el que llegaba tarde a cada vez más cosas. Queda por ver cómo evoluciona, cómo hace para ganarse el cariño de unas comunidades de desarrollo a las que vilipendió, ofendió y persiguió gravísimamente durante años, y cómo mantiene una línea de actuación que, eso sí, carece de marcha atrás. Seguirá habiendo locos en la autopista, pero al menos Microsoft ha anunciado su intención de volver a la autoescuela.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS