
Los chicos volverán en unos días a la antigua casa forestal, que fue desalojada tras el incendio que provocaron algunos internos el pasado día 10. Una habitación quedó destrozada y otra sufrió daños, aunque no hubo heridos de gravedad. Durante la estancia de los chavales en el albergue de Güeñes no ha habido «ningún incidente, ni el más mínimo», aseguran los responsables forales.
Sólo este desagradable episodio al que el alcalde, Koldo Artaraz, resta importancia. «Nosotros entendimos la decisión de la Diputación y no ha habido ninguna polémica en el pueblo», afirma. Los «personajes» que han escrito estos panfletos no firman, pero se identifican como votantes «del partido que le mantiene en la Alcaldía. No nos queda otra opción que replantearnos por tanto dicho voto», añaden. La indignación se mezcla con referencias al cierre de la fábrica de Reckitt entre otras expresiones de mal gusto, siempre en mayúsculas.












