
Una nota remitida ayer por Tubos Reunidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores anunciaba el aplazamiento, si bien se centraba en razones logísticas y de escasez de tiempo para cumplir los plazos exigidos por la legislación, que obligaban a realizar la junta de fusión a finales de marzo. La empresa, después de reiterar que mantiene su interés por la integración y que siguen «vigentes las razones que motivaron el acuerdo suscrito el 24 de julio de 2007», aseguraba que la magnitud de la operación ha impedido cumplir con los requisitos formales en este periodo de tiempo.
Discrepancias
La realidad, sin embargo, tiene algunos matices distintos. Ambas empresas han decidido que las cuentas de las dos compañías que se tomarán como referencia para negociar la fusión no sean las del pasado mes de julio, sino las del cierre del ejercicio de 2007. Las condiciones pactadas entonces, que iban a permitir a los dueños de Condesa convertirse en los primeros accionistas de la compañía resultante después de que su sociedad hubiese sido valorada en 622 millones de euros, están, por tanto, sometidas a una profunda revisión.
Durante este periodo se han producido algunas variaciones en ambos lados que han llevado a los accionistas de Tubos Reunidos a considerar que Condesa estaba sobrevalorada en aquel acuerdo. Esta última sociedad, propiedad de la familia IribeCampos, se ha visto afectada por dos factores negativos: una evolución de su negocio, los tubos con soldadura, que al parecer ha entrado en una etapa de desaceleración, además del recorte de un 12% en el valor de uno de los principales activos que aportaba a esta fusión y que se centra en su 18% de participación accionarial en Tubacex, otra empresa siderúrgica alavesa.
En el lado de Tubos Reunidos el negocio se ha comportado mejor -sus tubos sin soldaduras están más ligados al mercado energético, ahora en alza-, pero también sus acciones han sufrido los avatares del mercado, hasta perder un 23% de su valor desde que se firmó el acuerdo de integración. La compañía cerró el pasado ejercicio con un resultado que está en línea con lo que se había presupuestado. Según informó ayer la propia empresa a la CNMV, el ejercicio de 2007 finalizó con un beneficio de 142 millones de euros, lo que supone un incremento del 41% en comparación con el año anterior.








