
-Por supuesto. Por la calidad de vida, de trabajo y por ser una de las ciudades con más nivel urbano a nivel nacional e internacional. Y me encanta la definición de parque natural de los montes de Vitoria, Es genial salir andando de casa y llegar hasta allí.
-Hablando de esa zona, ¿usted es de los que preservarían el Sur de la construcción?
-En el Plan General están previstas casi 4.000 viviendas en el Sur entre Armentia, el Alto Uleta, Berrosteguieta, Aretxabaleta y Gardélegui más Esmaltaciones. Son suficientes. Creo que las expectativas del Sur no son residenciales, sino de ampliación del campus universitario, de corredores ecológicos hasta los montes de Vitoria...
-¿Qué le desagrada de la capital?
-Quizá que se ha diseminado demasiado, que le falta un poco de tejido urbano.
-¿Cuesta mucho tomar decisiones en esta ciudad?
-Aquí estamos acostumbrados a que las cosas se eternicen en el tiempo y no se concreta nada.
-Ha concursado para grandes proyectos de Vitoria. ¿Al final unos pocos se llevan casi todo?
-Es que hay muchos arquitectos de nivel en esta ciudad. Aquí hay equipos de profesionales muy buenos que están infravalorados.
-¿Da rabia quedarse sin premio?
-Los concursos son el 'leit motiv' de esta profesión. Quedarse sin los proyectos da rabia, pero al cabo de un tiempo te olvidas y vuelves a presentarte. El arquitecto debe estar muy enlazado con la ciudad donde vive.
-¿Partidario del tranvía?
-Sí, por supuesto. Pero donde tengo dudas es en el paso por el centro. Podría quedarse en la plaza de Lovaina, que también es centro.
-Nace con una línea.
-Yo creo que el tranvía nace con la vocación de extenderse.





