Vicente Carrión, profesor de Filosofía y autor de numerosos artículos sobre la violencia en las aulas, subraya estos casos requieren una actitud firme, aunque recuerda que se pueden reconducir con una atención personalizada. «En mis años como profesor -declara el docente- he conocido 'sotto voce' casos de acoso escolar aquí y allá, pero los centros son celosos de su imagen y olvidan que debe haber un compromiso cívico para denunciar».
Para Carrión, es «triste» que nadie, entre las familias o conocidos, denunciara unos hechos tan graves como los de Ermua. «Y también que nadie llamara para pedir ayuda en el momento de la agresión».






