En ese momento, un hijo de la pareja que es menor de edad y que estaba escuchando los gritos, entró en la cocina y logró quitarle el cuchillo a su padre. Después de escuchar los relatos de la mujer víctima de la agresión y del joven, los ertzainas arrestaron a I.F.G. de 45 años, quien además, según explica Interior, se encontraba en «un estado psicofísico de embriaguez leve».
Éste no fue el único acto de violencia machista registrado en la capital vizcaína durante el fin de semana. Agentes de la Policía Municipal de Bilbao arrestaron el mismo domingo a un hombre de 31 años después de que hiriera a su compañera arrojándole un ordenador portátil e intentara golpear a su hija, una niña de 10 años.
Según señalaron fuentes del Ayuntamiento de Bilbao, la agresión se produjo a primera hora de la tarde de ayer en una vivienda de la calle Antonio Trueba, donde una mujer de 26 años denunció que su pareja había intentado propinar un cabezazo a su hija y que después le tiró a ella un ordenador portátil que le causó una herida inciso contusa en la mano. El hombre también le propinó un cabezazo a la mujer, a quien además insultó y amenazó.
La víctima relató a los agentes que ya había sufrido agresiones similares en otras ocasiones y ante lo ocurrido, los policías arrestaron al varón, J.C.S.L., de 31 años.
Otro caso en Gernika
Por otra parte, un vecino de Gernika fue detenido por agredir e intentar asfixiar a su pareja. La Ertzaintza arrestó al individuo el pasado domingo por la noche acusado de un delito de violencia doméstica. El arrestado, un varón de 46 años vecino de la villa foral, agredió a su pareja y la intentó asfixiar. Los hechos tuvieron lugar sobre las 21.45 horas en el domicilio de ambos. Según la versión de la víctima, su marido comenzó a acusarla de ser la causa de sus problemas familiares y poco más tarde adoptó una actitud más agresiva.
El hombre propinó varios puñetazos a la mujer, que le provocaron heridas en la boca y en los ojos, además de en las costillas. A continuación la intentó asfixiar. La víctima logró zafarse y huir de la vivienda, pero su agresor la alcanzó en plena calle y siguió golpeándola hasta que intervinieron los clientes de un bar cercano. Pocos minutos más tarde, la Ertzaintza detuvo al autor de los hechos y la mujer fue trasladada al hospital de Cruces con fuertes dolores en la zona costal y heridas en el rostro.









