Para empezar, Fomento encargará en breve un estudio del proyecto que, una vez redactado, se someterá a información pública, tal y como prevé la Ley de Expropiación Forzosa. Asimismo, se documentarán todos los pasos previstos en la obra para elevar una consulta al Ministerio de Medio Ambiente sobre la necesidad de someter el plan a una Evaluación de Impacto Ambiental. Todos estos trámites llevarán al menos un año.
Cuando el Ministerio tenga el estudio del proyecto, convocará un concurso para dar una forma definitiva al plan. Después lo aprobará y licitará las obras. Esta segunda fase implicará otros doce meses de trabajo. Así las cosas, la ejecución efectiva de la ampliación de la A-8 entre Solares y El Haya no arrancará, al menos, hasta 2010.
En la actualidad, las intensidades medias en ese tramo de la autovía oscilan entre los 30.000 y 50.000 vehículos diarios, con puntas de tráfico muy acentuadas, especialmente los fines de semana. Por eso, el alcalde de Laredo, Santos Fernández Revolvo, calificó ayer de «buena noticia» la actuación prevista por el Ejecutivo, aunque no quiso profundizar más hasta que conocer todos los detalles y saber «cómo va a afectar al municipio».
Reforma «integral»
La gran afluencia de vehículos, unida al mal estado del firme y las abundantes lluvias, habituales en la zona, han hecho del tramo más oriental de la A-8 un punto negro en el que el año pasado se registraron 176 siniestros. Ante esta situación, Fomento empezó a reparar en diciembre la capa de rodadura del ramal comprendido entre El Haya y Liendo y, como complemento, restringió la velocidad a 100 kilómetros por hora. Ahora se afana en reasfaltar de forma «integral» los 18 kilómetros que discurren entre Laredo y el límite con Vizcaya.
El objetivo de todas estas medidas es garantizar la seguridad vial en la zona hasta que se puedan iniciar los trabajos para añadir un tercer carril a la A-8 a partir de Solares. Asimismo, el Ministerio «corregirá algunas curvas» y ampliará los peraltes.









