
El Departamento de Urbanismo exigirá a la empresa propietaria del bloque, situado en los números 14 y 16, que retiren de inmediato el soporte de obra, tal y como anunció ayer el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso. Antes de que eso ocurra, los arquitectos quieren entrar al edificio para comprobar su estado, que a simple vista parece un 'punto negro' rodeado de bellos miradores blancos. «No queremos que quiten la estructura y se caiga la fachada», alertó el edil socialista a preguntas de EA.
El Ayuntamiento puso sus ojos en el inmueble el 4 de agosto de 2006, cuando un ciudadano alertó de que el bloque desprendía «cristales y trozos de cornisa» sobre los viandantes. El servicio de inspección de obras confirmó el aviso y encargó un informe a un arquitecto municipal. El 25 de septiembre, este funcionario exigió a los dueños que le permitieran entrar en el edificio. Nunca lo ha conseguido.
Dudas sobre su estado
Pero la empresa, dedicada a los proyectos inmobiliarios, reaccionó de inmediato. Pidió permiso para colocar el polémico andamio y lo logró. El plácet le daba luz verde para instalarlo durante un año a partir del 1 de noviembre de 2006. Es decir, que el plazo ya ha expirado, aunque la estructura sigue ahí. «Lo lógico era colocarla para hacer obras porque ocupar la calle cuesta dinero, pero ni siquiera nos han pedido la licencia», explicó el edil socialista.
Urbanismo envió el día 21 de este mes una resolución para que la empresa deje inspeccionar el bloque, y deberá responder «en cinco días» desde que reciba el aviso. Aunque el edil de EA, Antxon Belakortu, exigió que se ordene la rehabilitación del edificio, Alonso dijo que «ahora mismo no podemos obligarles a hacer obra».
i.cueto@diario-elcorreo.com





