Rodeado de media docena de simpatizantes de la izquierda abertzale que intentaron boicotearle el acto, el presidente de los populares vizcaínos se reafirmó en la propuesta que planteó sin éxito hace más de un año: la necesidad de colocar cámaras de videovigilancia en los distritos donde reina la inseguridad ciudadana y aumenta la conflictividad. Instó al alcalde, Iñaki Azkuna, a repetir la experiencia llevada a cabo en Barcelona y Madrid. «Allí han funcionado estos sistemas de seguridad. Todos están satisfechos: los vecinos y los comerciantes», recalcó.
Basagoiti citó «expresamente» el caso de Miribilla -cuyos vecinos han denunciado en las últimas semanas la presencia de prostitutas en la vía pública- y Bilbao la Vieja. El edil mostró su perplejidad» por la «pasividad municipal» para atajar los focos de delincuencia, aunque garantizó su «apoyo» a Azkuna en su «guerra al navajero» en todas las zonas de la ciudad donde haga falta. «Si Julia Madrazo no se lo da, se lo daremos nosotros», prometió.
221 delitos
Según Basagoiti, «ha llegado la hora» de tomar medidas en Miribilla. El PP justificó los datos elaborados por Eduardo Maiz, delegado de Seguridad Ciudadana, a petición de su partido, para confirmar que el número de delitos en esta zona se ha duplicado en los últimos cuatro años. Frente a los 124 registrados en 2004, el pasado ejercicio se cerró con 221, nueve más que en 2005 y doce menos que en 2006. Estas cifras, recalcó, no incluyen los delitos contabilizados por la Ertzaintza.
El portavoz popular criticó duramente a Eduardo Maiz y Madrazo por rechazar en su día su propuesta de interpretar la colocación de cámaras como un intento de «criminalizar» a la población. «La videovigilancia no debe preocupar a las personas honestas, aunque no sé qué dirá ahora Maiz cuando le ha desautorizado su alcalde al anunciar que las pondrá en San Francisco».
Consultado por este periódico, el concejal peneuvista declinó hacer cualquier comentario sobre el aumento de los delitos en Miribilla y, por boca de un portavoz municipal, trasladó cualquier decisión sobre la posible instalación de cámaras al pleno que se celebrará mañana. Basagoiti insistió en que «urge» la adopción de medidas preventivas. «No es de recibo -remarcó- que un 'narco' al que seis comunidades de vecinos denunciaron por traficar en casa esté de nuevo en la calle. La gente de este barrio tiene miedo», advirtió.









