Esa menor penetración se corresponde también con la importancia del español en la red. Aproximadamente el 5% de las páginas web está en español, muy poco para una lengua tan extendida en el mundo. Al margen de otras consideraciones de tipo económico e industrial, ese dato revela que la entrada de España (y, de forma subsidiaria, de los países de Hispanoamérica) en la sociedad de la información es aún tímida. Otro trabajo pendiente para el nuevo Gobierno.






