«Es un gueto y si presionan aquí, se abre». Cayetano Sánchez está convencido de que hay miedo a que el «desmadre» de San Francisco se extienda a otros puntos de la ciudad, y por eso se «tolera». En su opinión, las cámaras tendrán que estar ocultas y protegidas porque si no serán objetivo de sabotajes, como «pedradas o spray».
Pero, los problemas de San Francisco no son nuevos. Los vecinos llevan años quejándose y la situación, lejos de mejorar, «empeora». Los comerciantes se jubilan de manera anticipada cansados de conflictos, y algunos hasta por amenazas, las viejas casas de madera están llenas de 'pisos patera' y los traficantes campan con descaro por la calle. También muchos inmigrantes ilegales «viven aquí, no sé cómo, y cada vez que hay una redada de la Policía Nacional, desaparecen uno o dos días hasta que vuelven a coger confianza».









