
Tras superar las reticencias iniciales de algunos vecinos y comerciantes que se oponían al proyecto, el grupo formado principalmente por marroquís obtuvo en otoño la licencia municipal para habilitar como mezquita el local de 88 metros cuadrados.
La pasada semana iniciaron la reforma del inmueble con varios meses de retraso. «Hemos tenido que esperar a colocar los contadores del agua», explicó un portavoz. Media docena de fieles se encargarán de reformar la lonja durante los fines de semana. Ya han iniciado la construcción de dos baños. Habilitarán un pequeño trastero para guardar alfombras, libros de oración y otros enseres. También, los habituales zapateros en la entrada, para que los practicantes puedan descalzarse. La mezquita no contará, sin embargo, con un 'Mnbar', el atril que utilizan los imanes para dirigir la oración los viernes. El templo sólo se usará, en principio, los fines de semana.
Polémica
La noticia de la posible apertura de una mezquita en San Cristóbal sorprendió al barrio el pasado mes de julio. Fue el propio Consistorio quien informó a residentes y minoristas de la solicitud tramitada por familias árabes.
La reacción fue inmediata. Vecinos temerosos de que el templo les ocasionase «molestias, conflictos con personas de otra cultura» e incluso «problemas de aparcamiento» empezaron a recoger firmas para tratar de frenar el proyecto. No lo consiguieron. El Ayuntamiento concedió la licencia en otoño. Las asociaciones de vecinos Hegoaldekoak y Adurtzakoak se desvincularon de la iniciativa. Abogaron por evitar que las diferencias culturales fuesen utilizadas como «prejuicios».
Con la apertura del templo de Pablo de Xérica, Vitoria dispondrá de cuatro centros islámicos. Los otras tres están situados en el Casco Viejo, zona en la que reside una buena parte de los musulmanes de la ciudad.





