
En Vizcaya tienen web más de 80 ayuntamientos, pero sólo una decena han incorporado un foro ciudadano donde los vecinos intercambian con los responsables locales pareceres, peticiones, sugerencias y críticas. Sobre todo esto último. Y a veces es tal el grado de beligerancia, que la crítica deriva en el insulto y en la descalificación, alentada por la protección que proporciona el anonimato.
Ante la provocación se puede hacer oídos sordos, intervenir para eliminar los mensajes que incluyan improperios o, como acaba de hacer el Ayuntamiento de Etxebarri, cerrar el foro «hasta que se calmen los ánimos». Una medida que no sorprende a los expertos en la Red. «La falta de respeto es típica de cualquier foro y los cierres están a la orden del día», aseguran los especialistas, al tiempo que recomiendan incorporar la figura del moderador para evitar que el debate virtual se convierta en pasto del insulto.
El de Etxebarri funcionaba sin 'árbitro' ni cortapisas desde hacía cuatro años. Únicamente se exigía rellenar un registro con un número de teléfono y una dirección de correo electrónico. Además de vecinos, en el foro también tomaban parte a menudo, «de manera voluntaria y sin que haya obligación», el alcalde y los concejales para responder a preguntas formuladas por sus convecinos. Hasta el pasado día 27, cuando el Consistorio colgó una nota en la web advirtiendo del cierre de este espacio. «No hemos promocionado el foro para ser aplaudidos, pero tampoco para ser insultados desde la impunidad», justifica el alcalde, Pedro Lobato, al hilo del encendido debate que se había registrado en las últimas semanas en la web, azuzado por los asuntos que más contestación están generando en el municipio.
La medida puede parecer drástica a los usuarios, pero algunos la comparten. «Era una vergüenza el ambiente que se había creado, esperemos que el cierre sirva para que la gente escarmiente y se vuelva a abrir pronto», comenta al respecto la representante de una asociación cultural de la localidad y usuaria habitual de este foro. Desde el PSE, que ejerce la oposición en un municipio gobernado por un grupo independiente -LVP-, reconocen que «últimamente algunas posiciones eran muy agresivas, con descalificaciones que no son de recibo», pero sostienen que, en todo caso, estas «han sido puntuales» y abogan por la reapertura inmediata del foro.
El alcalde ha garantizado que se volverá a abrir, pero con condiciones. «La participación será libre pero responsable, y quienes faltan gravemente a la dignidad de las personas de manera gratuita podrían ser identificadas y llevadas ante la Justicia», advierte.
Lo intentó hace tres años el Ayuntamiento de Sestao cuando, harto de los insultos que un usuario anónimo dirigía a una concejala, decidió zanjar el asunto en los tribunales. Rastreó la IP del internauta -un rastro que dejan las conexiones y que no se puede modificar, similar a la matrícula de un coche- pero tuvo que desistir al comprobar que ese número correspondía al de un 'cibercafé'. Perdieron la pista y, con ello, la posibilidad de enfrentarse con el autor de los improperios ante el juez. Desde ese momento se estrechó el control sobre los 'foreros'. Ahora se exige a los usuarios completar un formulario previo con el DNI y una dirección electrónica. Además, una persona vigila el foro «para cortar cualquier insulto personal», dice el alcalde de Sestao, José Luis Marcos Merino.
La figura del moderador
Esta persona es el moderador o gestor del foro, una figura que también incorpora la web de Basauri donde, tras el cierre ordenado en la pasada legislatura, este espacio se reabrió en verano. «Ayuda al vecino a expresarse de una manera más rápida y a nosotros, a saber lo que opina. También es útil para resolver asuntos puntuales como una farola fundida o coches mal aparcados», apunta Jorge De Cima, concejal de Nuevas Tecnologías de Basauri. Aquí cuentan con un sistema para bloquear los comentarios ofensivos, de manera que «cuando el ambiente se caldea, se cierra el acceso a ese tema y se publica el 'nick' del usuario que ha tenido la culpa», algo así como un moderno sistema de escarnio público.
En la web del Ayuntamiento de Bilbao también hay un moderador que elimina las descalificaciones -«aceptamos las críticas, pero no los insultos»-. Y, de momento, los usuarios mantienen las formas. Claro que el foro se ha reabierto hace tres semanas y de momento sólo ha registrado 40 intervenciones.









