
Las luces de ambos pasadizos se encuentran en mal estado debido a su antigüedad. En un principio, se había planteado sustituir las partes metálicas y de plástico que protegen las bombillas, pero finalmente se ha decidido ejecutar el cambio completo de las luces.
La apuesta del equipo de gobierno pasa por mejorar los pasos subterráneos para derribar el paso elevado sobre el que pesa una sentencia que obliga al Ayuntamiento a cumplir la legislación sobre accesibilidad. Como abordar esta obra resulta demasiado caro, el Gabinete Menoyo ha mostrado su disposición a derribarlo, para lo que podría contar con el respaldo de ANV. En cambio, PSE y PP se muestran partidarios de acondicionar el puente para que pueda seguir prestando servicio al barrio.
Por otro lado, el área de Obras y Servicios tiene previsto abordar otra mejora en el centro urbano. Se trata del acondicionamiento de la plazoleta de la iglesia. En esta zona, las enormes losas del pavimento se encuentran separadas entre sí por una distancia superior a los cinco centímetros. Entre piedra y piedra, se suele acumular tierra y como consecuencia de ello, crece hierba. Además el mal estado del pavimento provoca que se produzcan filtraciones de agua a las lonjas de la plaza de Abastos situadas en la parte inferior.
Para paliar esta situación, Unzaga avanzó que «estas juntas se van a rellenar con cemento». Se trata de evitar que se puedan producir daños personales como consecuencia de caídas, algo muy probable dadas las características del suelo.
Parvulario de Areta
En la última junta de gobierno municipal, el Ayuntamiento de Llodio adjudicó después de tres intentos, la reforma del parvulario del colegio Fabián Legorburu a Construcciones Pagolar.
La renovación costará 124.500 euros y solucionará los problemas de seguridad existentes con el refuerzo del muro de contención, la reforma de grietas en el suelo y la eliminación de desniveles. Se trata de una zona deteriorada que requiere mejoras en las escaleras, los accesos, el patio y el pavimento.





