«Estrés laboral» de un ertzaina
El Tribunal Superior del País Vasco confirmó en octubre pasado una sentencia de un juzgado de lo Social de Bilbao que culpó del «estrés laboral» padecido por un agente al «incómodo ambiente laboral» de una unidad de la Ertzaintza. Ese funcionario, encuadrado en la Policía Científica, había acusado a un jefe de propiciar un clima de acoso que le obligó a permanecer cinco meses de baja. Según el Tribunal Superior, del informe psicológico se desprende que el cuadro de ansiedad que presentaba el ertzaina «tenía su origen en la conflictividad personal y laboral que venía padeciendo en aquellas fechas». La sentencia ratificada por el alto tribunal precisa que la cuestión a dilucidar en este caso no era si los hechos podían considerarse acoso, sino si la ansiedad del agente podía atribuirse a su trabajo y si debía reconocerse como accidente laboral.
Cataluña
Condena a una jefa de la Generalitat
Un juzgado de Lérida condenó a una jefa de servicio de la Generalitat catalana a la pena de 20 días de multa por haber acosado en el trabajo a una de sus subordinadas, una oficial administrativa del servicio de carreteras a la que también deberá pagar 63.398 euros por los días de baja y por las secuelas psíquicas. En el juicio, que se celebró el pasado 28 de enero, el fiscal aseguró que la procesada hostigó de forma continuada a la funcionaria entre 1996 y 2005, una actitud que obligó a esta última pedir varias bajas y que le impulsó a presentar una querella. La sentencia, que constituye una novedad, advierte de que el conflicto hubiera podido resolverse desde el principio, simplemente, cambiando de sección a la oficial administrativa. Pero como no se hizo nada, el problema no sólo continuó, sino que se agravó.
castilla-la mancha
'Mobbing' en el ayuntamiento
Un juzgado de Ciudad Real impuso siete años de inhabilitación al alcalde de Puebla del Príncipe por haber perjudicado laboralmente a una trabajadora del Ayuntamiento que había acusado al secretario municipal de agresión sexual. El secretario fue condenado por ese delito, pero a la mujer le redujeron su horario de trabajo y se quedó sin un complemento salarial. Según el juez, el alcalde incurrió en prevaricación continuada (dictar resoluciones a sabiendas de que son injustas). La sentencia fue dictada en 2005.






