Pues el viernes fue la séptima vez que veíamos en vivo a Marah. Si en Santoña hubo una primera parte de tanteo y una segunda de apoteosis, en Bilbao salieron a vencer en el primer asalto y mantuvieron una línea excelsa, exultante, que decreció un grado al final pero no evitó que su bolo fuera de los óptimos de 2008. En hora y 31 minutos repasaron un 'set list' similar, sólo que alargando varias piezas para estirar el clímax, incrustando alguna extra y dividiendo el bis en dos.
Abrieron con 'Coughing Up Blood', 'East' llegó más grandiosa, en 'The Dishwater's Blues' Serge bajó con la armónica entre el público y un tío lo paseó en hombros en plan rodeo, 'City Of Dreams' a Pato le recordó a los Eels, en 'Angels of Destruction' las notas caían desde el cielo para convertirnos en parte de la canción, en 'Point Breeze' se volvió a montar un revuelo (en 2007, a tres guitarras, eso era la locura) y en 'Wilderness' podíamos gritar 'uh' como en una cadena de presos de Sam Cooke.
El primer bis regaló 'Sooner Or Later' y un prolongado 'The Closer', y el otro 'New York, New York'. Hum... estuvo genial-genial.









