En una situación ajustada y reñida, casi de empate técnico, un voto pude suponer una victoria. El domingo, un nuevo episodio ayudó a desequilibrar la balanza. El obispo de Calahorra-Logroño, José Omella, fue operado de un apendicitis en el hospital San Pedro de la capital riojana, donde permanece ingresado. «Omella era un voto de Blázquez», coinciden los observadores, dado el talante progresista del prelado.






