Tampoco todos posaron aquel día en el Centro Cívico de la Pelota. Según diversos testimonios, el número de participantes era superior, pero alguien con autoridad en la entidad advirtió a los participantes de las consecuencias del acto y consiguió que algunos desistieran.
El departamento de Proyectos, pieza clave de una organización dedicada a la cooperación al desarrollo, abanderó la demanda de cese del fundador. Según revelan algunos de sus ex miembros, la mayoría protestó contra la directriz de calmar a los preocupados socios y exigió más claridad en la gestión interna.
El 6 de junio del pasado año, una acreditada especialista en el campo de la cooperación internacional asumió el cargo con la intención de renovar los usos internos. Pero, a pesar de las buenas intenciones, no cesaron las tensiones y suspicacias en el seno del departamento y en su relación con la dirección, hasta que, en diciembre, se le comunicó su cese.







