La Sociedad Urbanística de Rehabilitación ha decidido prorrogar el plan en vista de los resultados obtenidos desde su implantación en 2001. Con esta medida, Surbisa pretende contribuir al afianzamiento progresivo de una «imagen positiva» de estos barrios históricos de la ciudad, que constituyen «un objetivo preferente de rehabilitación y mejora».
Durante el primer año de vigencia del plan, el Ayuntamiento destinó 52.600 euros y los operarios necesitaron más de 223 horas de trabajo para proceder a la limpieza de las pintadas. El año pasado, por su parte, la cantidad invertida supuso una quinta parte -10.423 euros- y 107 horas en la limpieza, la mitad.
El programa cuenta con la participación de los vecinos y de inspecciones semanales que permiten verificar el estado de las fachadas.









