Eran las 4.30 horas cuando una vecina dio la voz de alarma a la Policía local. La mujer se había percatado de que una densa humareda subía por las escaleras de su bloque. El origen del fuego estaba en la planta superior de los garajes subterráneos, que están conectados con doce portales. Efectivos de la guardia urbana y la DYA fueron llamando puerta por puerta a las familias afectadas de toda la manzana, que comprende las calles Doctor Manuel Díaz Munio, Leonardo Rucabado y Antonio Burgos. Salvo tres personas que tuvieron que ser atendidas por intoxicación leve a causa del humo, nadie resultó herido. Una vez en la calle, buena parte de los 300 desalojados fueron trasladados al polideportivo Pachi Torre, donde se les proporcionó mantas y un desayuno caliente. Allí permanecieron durante siete horas.
Mientras tanto, el equipo de Bomberos al completo hacía turnos para entrar al garaje e intentar sofocar el fuego, ya que en la planta superior del parking se llegaron a alcanzar «picos de hasta 900 grados» de temperatura y los efectivos no podían permanecer mucho tiempo dentro. La llamas quedaron controladas sobre las siete de la mañana. No obstante, los profesionales tardaron otras cuatro horas en despejar la densa humareda que invadió los inmuebles.
Las primeras investigaciones apuntaron a que «un cortocircuito en la batería» de uno de los coches estacionados en el garaje pudo ser la causa del incendio. No obstante, la Policía Judicial de la Guardia Civil reclamó la cooperación de investigadores procedentes de León, especialistas en este tipo de sucesos. Aunque no hubo que lamentar daños personales, los materiales sí fueron «muy cuantiosos», según reconoció el alcalde de Castro, Fernando Muguruza.
Un 'Land Rover Discovery', una furgoneta 'Renault Express', otros tres turismos y dos motos de gran cilindrada quedaron completamente calcinados. Además, diez vehículos y cuatro trasteros sufrieron desperfectos como consecuencia de las altas temperaturas que se registraron en el interior del parking, que cuenta con unas 300 plazas repartidas en dos plantas.
El administrador de los garajes, Pablo González, recomendó a los vecinos que dieran parte de lo ocurrido a sus seguros «cuanto antes» para que redactaran un informe pericial. Después, les indicó que debían remitirle a él todos los expedientes. «Cuando se trata de un caso aislado se resuelve rápido, pero un problema de tanta magnitud puede demorarse mucho tiempo», apuntó. Ya por la tarde, los bomberos precintaron la planta del estacionamiento afectada por el fuego, aunque dejaron al resto de los propietarios sacar sus vehículos a la calle.
Tuberías fundidas
Según un primer examen realizado por los técnicos municipales, las altísimas temperaturas pudieron afectar a la estructura del edificio. Por eso, el Ayuntamiento ordenó desalojar por segunda vez a los vecinos de los cuatro portales de la calle Doctor Manuel Díaz Munio como medida preventiva. La comunidad de propietarios ha contratado a arquitectos especializados y los servicios de un laboratorio para que lleven a cabo un estudio exhaustivo. El fuego también calcinó la instalación eléctrica y el sistema de alarma de los garajes y fundió casi por completo las tuberías bajantes de PVC por donde discurren las aguas fecales.










