
'PROYECTO ALHÓNDIGA'
Visiblemente molesto por esa alianza, el regidor socialista se felicitó en tono irónico por la unánime demanda. «Si nos exigen es porque tienen confianza en el PSE; nos ven capaces de ejecutarlo», señaló para, a continuación, expresar su decisión de dar una «respuesta positiva» a una calle en la que, recalcó, «no se ha intervenido en veintiocho años». O lo que es lo mismo, en toda la historia democrática de la ciudad.
Lazcoz centró sus reproches en el PP, del que dijo, «gobernó durante ocho años y dispuso de seis presupuestos, y no hizo nada». «Bueno, gastó 12.000 euros en un anteproyecto que encargó un mes antes de las elecciones municipales de mayo para hacer un parking en Sancho el Sabio. Que me expliquen cómo se construye un equipamiento así debajo de las vías del tranvía», lanzó con enojo.
Crítica velada al PNV
Lazcoz reclamó «coherencia» a los conservadores, de los que dijo «no están legitimidados para hacer ni siquiera llamadas de atención». De forma bastante más sutil y sin mentar ninguna sigla se refirió al PNV. «A otros, por su parte, tampoco se les ocurrió plantear ninguna reforma en esa calle durante dos legislaturas enteras. Por tanto, pido que las críticas se hagan en sus justos términos», exigió.
Rifirrafes aparte, el presidente de la Corporación anticipó que la remodelación que se acometerá en Sancho el Sabio no será convencional. Explicó que la actuación se enmarcará dentro de un «plan estratégico de ciudad», bautizado como Alhóndiga. A grandes rasgos, consiste en habilitar tres ejes comerciales que converjan en el Casco Medieval.
El equipo municipal de gobierno persigue con este proyecto crear un «parque comercial urbano» que represente una alternativa atractiva y competitiva frente a los grandes almacenes. El regidor socialista adelantó ayer que a lo largo de abril se reunirá con los residentes y los minoristas de Sancho el Sabio para exponer de manera detallada la intervención prevista en la zona. Antes de eso, la semana que viene, mantendrá un encuentro con los jeltzales para acordar la partida a la que cargarán el coste de la obra.





