
Este curso le toca despertar. Busca sacar nota. Con la experiencia acumulada, el vizcaíno es un piloto más maduro. Competirá en el octavo del litro, una categoría en la que las máquinas se amoldan mejor a su poco peso. Sabe que no tiene la mejor moto -no es una oficial- y es consciente de que hablar de podio es una quimera, pero si hay una categoría en la que la igualdad es máxima es en la de menor cilindrada. Tal y como ha señalado, su misión será acabar entre los quince primeros. Vamos, estar en los puntos, que no es poco.
Pretemporada
Bajo la infraestructura que le proporciona Blusens BQR, Efrén tiene por delante un Mundial para crecer, para asentarse. Sin embargo, es consciente de las dificultades que conlleva estar con la élite. A su favor está la perseverancia y la ambición con la que se enfrenta a los retos. Su edad, 21 años, también le permite tener más claro que muchos de los que conforman la parrilla, dónde están sus límites. A veces no basta sólo con abrir gas. Hay que saber leer la carrera.
Este año además ha podido realizar una pretemporada en toda regla. Se ha familiarizado con la montura con antelación, algo que no pudo hacer la pasada campaña, y las sensaciones han sido bastantes buenas. Las pruebas realizadas en los circuitos de Jerez y Valencia así lo certifican. El de Rekalde llevará el número 7 en su carenado. El de la suerte, y ha nada que le acompañe un poco puede alcanzar su objetivo.







