La Corporación debía dar su apoyo o rechazar el dictamen que la víspera habían aprobado los grupos en la comisión de Hacienda y Personal. Sin embargo, pronto se vio que el desenlace no iba a desarrollarse en los términos previstos, ya que la portavoz del PNV, Ana Otadui, reiteró su rechazo, tal y como había expuesto hace unos días en el debate de los presupuestos de este ejercicio, mientras que la edil del PSE-EE tildaba la propuesta de «populista e innecesaria».
Según explicó Niko Moreno, la reducción pretendía establecer la asignación del primer edil en la cantidad mensual que percibe desde su nombramiento a comienzos de esta legislatura y cuyo montante se eleva a 2.400 euros. Se trataba también de ajustar la cantidad a la fijada en el presupuesto municipal para este ejercicio, que fue aprobado con los votos de los ediles de la izquierda abertzale a finales del pasado mes.
El alcalde de Elorrio calificó de «absurdo que le obliguen a cobrar más» ya que su pretensión no iba a suponer «una menor dedicación al Ayuntamiento. Continuaré dedicándome de pleno, pero voy a seguir percibiendo lo que hemos decidido. En estos momentos el Ayuntamiento me ingresa 3.125 euros al mes, pero yo me quedo con 2.400 y devuelvo el resto al Ayuntamiento. Ahora, habrá que ajustar los presupuestos y gestionar cómo se devuelve el dinero». comentó Moreno.
Si ya resultaba inusual que la oposición mostrase su rechazo a la propuesta, más extraña aún resultó la votación. En la sesión estuvieron cinco ediles del equipo de gobierno, otros tantos del PNV y la representante del PSE-EE, mientras que el electo de ANV Jose Garaizabal ni el único representante de los independientes de EHA, José Antonio Alkorta, estuvieron presentes. Mientras la aeneuvista Cristina Sierra optó por abstenerse, Garaizabal accedió al salón nada más concluir la votación.









