
LOS DATOS
LOS DATOS
«Desde que cambiaron de empresa de limpieza viaria, hace un año, se nota mucha más suciedad en las calles» apunta una vecina de la plaza Boriñaur. «En mi calle hubo una compresa tirada durante quince días y nadie pasó a recogerla» relata otra vecina. Sus afirmaciones son corroboradas por otros residentes. «Se han llegado a dejar bolsas de basura en la calle para ver cuándo las recogían, pero nadie pasaba a por ellas», indican los vecinos.
Aunque los peatones reconocen que la limpieza es más frecuente en el centro del municipio, tampoco faltan las quejas que afectan a esta zona. «Cuando se celebró la fiesta de los quintos, hace un mes, las calles quedaron llenas de porquería desde el viernes hasta el lunes y nadie pasó a limpiarlas».
En el barrio de San José, agregan otros residentes con enfado, los barrenderos no pasan con la frecuencia necesaria y «las bolsas que se caen al descargar los contenedores de la basura se quedan en el mismo lugar». El balance que hacen es que el Ayuntamiento «ha metido la pata con la adjudicación porque deja mucho que desear respecto a la empresa anterior», apunta una vecina.
Alcantarillas
Una de las tareas que tiene encargada la actual contrata de limpieza es la retirada de la suciedad de las alcantarillas. Los vecinos de Landako se quejan de que «es frecuente que se produzcan atascos porque las rejillas están sucias y no tragan el agua. Alguna vez han venido para reparar esta situación, pero hay tanta porquería acumulada que se vuelven a atascar enseguida», apuntan.
Quienes viven en el barrio de Ugarte se consideran muy afectados. «Cuando estaba la empresa anterior los operarios venían cada quince días por aquí, pero desde que está la actual, no los he visto», apunta una vecina.
El Ayuntamiento de Amurrio adjudicó el servicio de limpieza viaria a Urlaster Zerbitzuak, una empresa que da empleo a personas discapacitadas a principios de 2007. Los vecinos creen que «falta un responsable que se encargue de organizar el trabajo». La adjudicación tiene una duración de un año y supone un desembolso de casi 100.000 euros anuales para las arcas municipales.





