
Medirse a un oponente asfixiado en la clasificación, el Palencia ocupa el puesto de promoción, que se ha topado de bruces con una lucha impensable hace unos meses puede jugar a favor del club riojano. La presión es para los locales. Los castellanos son los que deben desequilibrar, los que tienen que exponer, los que se juegan parte de su futuro cercano. El Logroñés, a una mala, volverá a recuperar esa sensación el domingo próximo con la visita del Valladolid B.
Pero, a una buena, si otros resultados acompañan y los hombres de Abadía encadenan por primera vez esta temporada dos victorias, el Logroñés habrá dado un salto, además de en la tabla, moral en sus aspiraciones para obtener la permanencia.
La buena racha como visitante, unido a su solidez defensiva -al menos en Las Gaunas-, alberga esperanzas para un cuadro que debe pulir algún detalle. Por ejemplo, no ha sido capaz de mantener la renta cuando se ha colocado por delante. Si es complicado sorprender a los anfitriones, si tiene mérito marcar a domicilio, es importante que esa ventaja cristalice.
Tres empates
Ante la Cultural Leonesa hubo reacción; del 1-0 se pasó al 1-2, pero al final la derrota consumó la destitución de Quique Setién. El derbi se saldó con empate sin goles. Contra el Real Unión, José, desde el punto de penalti, colocó a los suyos cerca del triunfo, pero, al final sólo lograron un punto. Frente al Conquense, el conjunto riojano dominó el marcador (0-2 y 2-3) durante muchos minutos, pero, una vez más, retornó a Logroño con un punto como premio.
Cómo solucionar este aspecto será algo que tiene que manejar el preparador blanquirrojo. Para empezar, como ha podido demostrar hasta la fecha, Abadía ha evidenciado una gran capacidad para que el Logroñés sorprenda a su contrincante, domine y sepa manejar los tiempos. Sólo la falta de remate -y ocasiones- ha impedido un mayor sosiego en la evolución de los partidos.
Para el duelo ante el Palencia, el técnico sólo hará un cambio, obligado por la sanción de Machote, en la alineación respecto al último once, Galiano. La duda estriba en si ocupará la demarcación del aragonés, lateral izquierdo, para no modificar el resto de líneas o si, por el contrario, el dibujo táctico variará. De ser así, el Logroñés retomará el esquema empleado durante ante el LCF en Las Gaunas.





