En Venezuela se hizo famoso por sus caricaturas y gracias a sus dotes como fisonomista fue considerado el creador de la caricatura psicológica.
A principios de los años 50 comenzó a trabajar como redactor y dibujante en el periódico 'La Esfera'. Publicaba todos los días la caricatura de un político y hacía su semblanza ciudad.
Según las manifestación de J. A.Ascunce de principios de los noventa que recoge en el catálogo Miguel Ángel Elkoroberezibar, «para Cele Otaño, el dramatismo del verdadero exilio, su exilio interior, se inicia cuando tuvo que abandonar la tierra de asilo y se encuentra que a su regreso, en su verdadero país, era un desconocido sin historia y sin futuro con una obra gráfica tan importante como extensa».





