
Entre abril de 1989 y febrero de 2003, los 400 metros cuadrados de la sala Amárica (con otros 120 metros de superficie de almacén), recibieron a más 280.000 visitantes. Cuando los responsables forales del Partido Popular decidieron su cierre -con el apoyo de UA y PSE- para concentrar las muestras de arte contemporáneo en el Artium, el local ya contaba con un sólido nombre en los circuitos artísticos y una trayectoria de más de 75 exposiciones. Muchas de las muestras se centraron en los artistas locales y, en algunos casos, estuvieron relacionadas directamente con las compras y exhibiciones de la Anual Amárica.
La polémica que generó entre artistas y ciudadanos la desaparición del local expositivo se materializó en la creación de una plataforma bautizada como la propia sala. La recogida de firmas contrarias al cambio de uso del recinto se tradujo incluso en la primera iniciativa legislativa popular planteada en las Juntas Generales alavesas, que la rechazaron.
Ahora, el mapa cultural diseñado por la nueva responsable del área de Cultura, Lorena López de Lacalle (EA), ha vuelto a situar a la sala en primer plano. El anuncio de la diputada foral nacionalista de destinar una de las cinco aulas de Amárica a muestras de arte emergente provocó la semana pasada el malestar entre los usuarios de este espacio.
Nueva sede
El planteamiento inicial era repartir los cursos de los mayores de las Aulas entre cuatro estancias en Amárica y el auditorio de la Casa de Cultura. Sin embargo, tras una reunión celebrada entre Lorena López de Lacalle y el teniente de diputado general, Claudio Rodríguez, con una comisión de alumnos de las aulas, los responsables de la Diputación han decidido abandonar su primera intención. «Han tenido gran sensibilidad y han dicho que de momento todo queda como antes», señaló la coordinadora de los cursos, Dora Fernández de Pinedo.
Según el nuevo plan, todo el servicio de las Aulas de la Tercera Edad que cuentan con un millar de asistentes en Vitoria, será trasladado. «Se dará otra ubicación al colectivo», anunció ayer un portavoz de la Diputación. Aunque no aportó detalles sobre ese «local céntrico», sí aseguró que «contará con mejores instalaciones y condiciones que las actuales». Tampoco se ha fijado una fecha para la mudanza, aunque las negociaciones de cara a la nueva sede de los cursos «no se dilatarán mucho en el tiempo».





