Ahora, ha llegado el momento de poner en práctica las conclusiones alcanzadas el viernes pasado. Cuatro serán los centros en los que, a partir de la próxima semana, se desarrollará esta experiencia piloto. En tres de ellos, Landázuri, Los Herrán y Abetxuko, se debe a que carecen de una junta donde los socios estén representados. El cuarto es el de Coronación, que tras ser inaugurado hace unos meses, ha decidido adoptar esta iniciativa desde el principio.
El periodo de pruebas se prolongará hasta octubre, cuando se retomarán las evaluaciones definitivas. En caso de que el resultado sea satisfactorio, el nuevo modelo de gestión se extenderá a toda la red municipal, de forma que para principios del próximo año todos funcionen de manera similar. «El anterior sistema estaba obsoleto y era autoritario. Y es que unos pocos decidían todo y muchos se quedaban fuera», detalló el concejal de Asuntos Sociales, Peio López de Munain.
Más actividades
El nuevo proceso servirá, además de para aumentar «la participación, para que haya más actividades y para que los usuarios puedan acudir a cualquiera de los recintos, no sólo a aquel al que estaban asociados», recalcó el edil socialista. De esta forma se cumplirá uno de los objetivos del plan gerontológico municipal, puesto en marcha en 2006, y que se prolongará hasta 2010, cuando se calcula que casi el 40% de la población vitoriana sea mayor de 60 años.
El concejal socialista también se comprometió a mejorar la accesibilidad al centro sociocultural de Judimendi «aunque será sólo un parche a la espera de edificar uno nuevo». Un proyecto por el momento paralizado «por los problemas planteados con el Peri del barrio».





