
Las nuevas viviendas de Olabeaga, ubicadas en la calle Urgozo, tienen entre 52 y 88 metros cuadrados de superficie y cuentan con dos o tres habitaciones, así como con cocina totalmente equipada. El precio oscila entre los 85.000 y los 130.000 euros, incluidos garaje y trastero. Uno de los aspectos más característicos de estos inmuebles es, sin embargo, su enfoque sostenible. Los pisos cuentan con el certificado de eficiencia energética que concede el CADEM, por el que se estima que el edificio permitirá disminuir el consumo medio un 36%, ayudando así a los futuros propietarios a ahorrarse un pico en las facturas. «Disponen de caldera individual a gas natural y termostato de ambiente digital programable, doble acristalamiento con rotura de puente térmico, para evitar fugas de energía, y grifería con regulación de caudal», enumeró Javier Madrazo.
El Ejecutivo autónomo ha adaptado asimismo cuatro de los pisos para personas con movilidad reducida. «Es una maravilla, tanto las manillas de las puertas como los enchufes están bajos, justo a la altura de la silla de ruedas. Gracias a esto podré desenvolverme mucho mejor», señalaba Rosario López, una de las nuevas vecinas de Olabeaga.
Juegos infantiles
La cita congregó a algunos de los propietarios de los inmuebles, que se mostraban ansiosos por ocupar sus viviendas. «Tengo ganas de verlo con más detenimiento para empezar a pensar cómo poner las cosas. Es un bajo con vistas a la ría para mí sola», comentaba ilusionada Isabel Rodríguez. «Bueno, eso por ahora», añadió su padre, Juan Rodríguez, que quiso acompañarla al acto de presentación.
La entrega de llaves, que se llevará a cabo a partir de hoy, tras formalizar todas las escrituras, se produce con un año de retraso debido a «las dificultades derivadas de la descontaminación del suelo», reconoció el consejero de Vivienda. El terreno sobre el que descansan los inmuebles era propiedad de una empresa de materiales minerales, lo que obligó a multiplicar los trabajos de cara a evitar cualquier riesgo de insalubridad. En total, se descontaminaron 35.000 toneladas de tierra, operación que supuso un gasto de 3 millones de euros.
El proyecto ha incluido, además, labores de urbanización desarrolladas tanto por el Gobierno vasco como por el área de Obras y Servicios del Consistorio bilbaíno. Los propietarios contarán con una plaza con juegos infantiles y una zona de esparcimiento. Además, se ha construido una pasarela sobre el ferrocarril y se ha mejorado del espacio que rodea la iglesia. Los 88 pisos se unieron ayer a la docena de viviendas en alquiler social que se entregaron el pasado mes de mayo y cuya renta ronda los 187 euros mensuales.









