El Departamento vasco de Sanidad puso a prueba la 'txartela' en Basauri el año pasado y ya la usan más de 16.000 vecinos, el 40% de la población. Pero esta novedosa tarjeta ya ha quedado obsoleta, y desde finales de 2007, el Gobierno vasco está repartiendo otra, la Osasun Nortasun Agiria (ONA), una versión mejorada de la anterior con prestaciones ampliadas y que incluye igualmente usos ciudadanos. Ya se puede solicitar en Abadiño, Bakio, Balmaseda, Berango, Elorrio, Ermua, Etxebarri, Muskiz, Ortuella, Zalla, Zierbena y Basauri -donde irá sustituyendo progresivamente a la actual-. Sanidad calcula que la ONA habrá llegado a más de la mitad de la población vasca en 2009.
El recién estrenado documento tiene un diseño vertical y es de color dorado, pero incluye los mismos servicios en Osakidetza que la tarjeta con la que se experimentó en Basauri. Amplía las prestaciones no sanitarias, ya que hace posible gestionar 'on-line' nuevas tramitaciones fiscales y solicitar servicios generales del Gobierno vasco. También permite acceder a algunos servicios municipales, pero en este caso es cada ayuntamiento quien decide qué prestaciones ofrecerá por Internet a los ciudadanos que posean la ONA. En otras palabras, que la tarjeta está preparada para realizar numerosas gestiones municipales siempre que éstas puedan hacerse por Internet -y aquí cada Consistorio es quien decide-.
6% para reservar libros
En todo caso, su utilización para asuntos al margen de los médicos no es todavía masiva. Prueba de ello son los resultados obtenidos en Basauri. Aquí, la solicitud de cita médica representa el 65% de la gestiones hechas con la tarjeta electrónica, las gestiones de asuntos relacionados con el Ayuntamiento suponen un 17% de las operaciones, un 15% han sido reservas en polideportivos y un 6% se refiere al préstamos de libros.










