
En unas declaraciones a la agencia Reuters, el ministro de Economía anticipa que el Ejecutivo reducirá de nuevo sus estimaciones de avance del Producto Interior Bruto (PIB) en junio. «Tenemos que pensar que la cifra estará por debajo de lo que inicialmente habíamos previsto», señaló. La magnitud de la desaceleración es tal que la duración de las previsiones del Gobierno se ha vuelto extraordinariamente corta. Ese 3,1% ya fue una corrección a la baja, después de haber elaborado los Presupuestos Generales del Estado, el pasado mes de septiembre, con una apuesta clara por una expansión en torno al 3,3%.
Estimaciones privadas
Sin pronunciarse con claridad, Solbes dio a entender ayer que quizá los servicios de estudios privados hayan estado más acertados a la hora de hacer predicciones que la propia Administración. O, dicho de otra forma, que las cifras lanzadas desde diversos estamentos no gubernamentales quizá tengan más credibilidad. El pasado octubre el servicio de estudios del BBVA cifró en el 2,8% el aumento del PIB español durante el presente ejercicio; la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) acaba de hacer pública su 'apuesta' con una tasa del 2,6% y el Banco Santander rebajó recientemente las estimaciones hasta el 2,4%.
El vicepresidente esbozó, por primera vez, la hipótesis de que las cuentas públicas terminen el año con déficit si hay una caída de la actividad muy excepcional», en vez del superávit del 1,5% en relación al PIB que aún figura como objetivo oficial. Dio a entender que la acción combinada de la desaceleración de la economía y del cumplimiento de algunas promesas electorales del PSOE -en especial, la devolución de 400 euros en impuestos a todos los contribuyentes- puede dejar desequilibrada la cuenta de ingresos y gastos públicos. Para evitar alarmas, el titular de la cartera de Economía recordó esa vieja argumentación de los países europeos que mantienen desequilibrios en sus Presupuestos, al apuntar que lo importante es garantizar la estabilidad presupuestaria en el marco del ciclo económico, aunque en algunos años de ese periodo pueda haber algún que otro tropiezo.
Mucho menos empleo
Donde Solbes se mostró ayer más revisionista de sus propias predicciones fue al abordar el comportamiento de los precios. Así, dio por casi abandonada la idea de que la inflación termine el año por debajo del 3%, como había defendido hasta ahora, y reconoció que, en torno a este asunto, su preocupación es mayor que hace unas semanas. Los precios crecen a un desbocado ritmo del 4,3%, según los últimos datos oficiales.
El vicepresidente no está solo en la misión de pintar un panorama más pesimista. Así, la patronal de trabajo temporal, AGETT, anunció ayer que, según sus previsiones, España tan sólo creará este ejercicio 250.000 empleos netos, frente a los 600.000 que se generaron en 2007.






