Ruiz compareció en la Cámara provincial junto a representantes de la asociación Salhaketa y de colectivos de ayuda a los presos para informar sobre el proyecto de la prisión de Zaballa, desvelado recientemente por los responsables del Ministerio de Interior. Todos ellos reiteraron que consideran excesivamente grande, además de muy poco operativo, el nuevo penal. César Manzanos, el dirigente de Salhaketa, precisó que las 850 celdas de la construcción prevista implican que podrá acoger 1.700 reclusos.
Los comparecientes indicaron que más de la mitad de los internados en Nanclares son presos de tercer grado, un régimen penitenciario en el que los reclusos pueden cumplir su condena en un régimen de semilibertad.
Explicaron que hasta ahora sólo un centenar de ellos han pasado a cumplirla en 5 pisos tutelados por sus instituciones. Ruiz, de la Comisión Antisida, aseguró que podrían acoger otro centenar más si las instituciones apoyasen la creación de nuevos casas de acogida, en vez de dificultar la continuidad de una de las existentes.





