Los dibujos y maquetas conforman los trabajos teórico-prácticos realizados por los alumnos de quinto curso del centro navarro. Han trabajado bajo la supervisión de sus profesores, los arquitectos Roberto Ercilla y César Azcárate, con la colaboración de la sociedad municipal Ensanche XXI.
Cuatro coordenadas
«Tenían que realizar un proyecto y hemos querido darle a la experiencia un sentido útil», explicó Ercilla. Para realizar sus diferentes propuestas, los futuros arquitectos han partido de cuatro coordenadas básicas. Se trata de recuperar la plaza de Llodio, «un centro que Zaramaga necesita y que queda aún sin resolver». Debe ha-cerse, además, mirando a El Boulevard, por su poder de atracción, y planteándolo como un nexo, un paso, en un itinerario que enlace el centro de la ciudad con el complejo.
El tercer requisito era que los planes incluyeran un aparcamiento subterráneo -reivindicado por los vecinos- y también un centenar de viviendas, «quizá de protección y tal vez destinadas a realojar a residentes del barrio en un plan de recuperación de la zona», detalló el arquitecto. A partir de ahí, cada pareja de alumnos ha propuesto diferentes soluciones de equipamientos. «Se ha trabajado con la idea de ganar ese espacio, ahora con un kiosco en desuso, y crear un punto de referencia, que recupere prestigio para Zaramaga, ahora desde el dato clave de su proximidad a El Boulevard», insistió Roberto Ercilla.





