
BALANCE
Un total de 41 voluntarios conforman el plantel permanente del Banco de Alimentos, la mayoría jubilados. Luis Ortiz de Alfau es a sus 91 años uno de sus miembros más distinguidos y, desde luego, un ejemplo de dedicación. «A las ocho de la mañana estoy en Basauri -sede de la entidad- porque la labor que se hace es una delicia. He encontrado amigos y, encima, lo he hecho ayudando a los demás», comenta. Pero no todos los casos son como el de Ortiz de Alfau. «Algunos socios lo tienen que dejar porque al alcanzar una edad no pueden y otros fallecen», apuntó el presidente de la entidad, Nicolás Palacios. En los últimos cinco años, el BAB sólo ha visto incrementado su personal en un 20%. «Lo que nos gustaría es poder nivelar las entradas con las salidas. Para eso necesitaríamos unas diez personas», reconoció el vicepresidente, Miguel Ángel Fernandino.
4,45 millones de euros
Una de las asignaturas pendientes de la entidad es llegar a los denominados «pobres vergonzantes», es decir, a aquellas personas que, pese a sobrevivir como pueden, no se atreven a pedir. «No sabemos de cuánta gente hablamos, pero, según un informe que el Gobierno vasco elaboró el año pasado, en Vizcaya hay 21.823 perceptores de renta básica, de la que se benefician 52.000 personas, el 4,55% de la población», expresó Palacios.
El objetivo del Banco de Alimentos ha sido siempre dar cobertura al mayor número posible de familias, gracias al apoyo de diferentes instituciones y organizaciones. Sólo el año pasado, repartió un total de 2.044 toneladas de comida, por valor de 4,45 millones, entre 17.300 personas, lo que se traduce en 118 kilos por beneficiario. Frutas y verduras, entre otros productos, conforman la cesta, procedente en su mayoría de Mercabilbao y otras industrias. El BAB distribuyó, asimismo, 708 toneladas de excedentes de la Unión Europea. En cuanto al destino final de las ayudas, los principales receptores fueron centros familiares, organizaciones de acogida, residencias y centros de drogadicción.
De cara a este año, la entidad prevé repartir más de 2.000 toneladas de alimentos entre unas 18.000 personas, 700 más que el pasado ejercicio, y alcanzar la cifra de 200 instituciones colaboradoras.









