
En cualquier caso, quiso dejar claro que se deberá abordar en el debate de la elaboración del nuevo Plan General de la ciudad, la norma urbanística de mayor rango que caduca en 2010.
La petición para poder levantar tres pisos de 77 metros donde ahora sólo se pueden dos no es la única que los constructores han trasladado a los grupos municipales. En un documento de cuatro folios presentado a la Corporación esta semana, apuntan la «necesidad» de flexibilizar los plazos de urbanización de Salburua y Zabalgana. Es decir, ir construyendo a un ritmo más lento, a la vista de las dificultades del mercado. También plantean un reajuste de sus costos. El listado incluye otros temas pendientes con el Gobierno vasco, como un nuevo baremo sobre las VPO.
Lazcoz confirmó ayer que los grupos municipales están dispuestos a hablar con los promotores -se ha acordado crear un grupo de trabajo mixto de ocho personas- pero pone dos condiciones. En primer lugar, el regidor socialista cree que cualquier decisión corporativa en materia de vivienda requiere, como es habitual en Vitoria, un consenso político muy amplio. «Si no hay unanimidad, que sea casi», dijo.
El interés público
El alcalde apuesta también por una «defensa estricta y rigurosa del interés público», por lo que considera «innegociable» que no se retrasen los plazos de promoción construcción y adjudicación de las viviendas protegidas previstas en los barrios que crecen a velocidad crucero al este y oeste de la ciudad.
Los portavoces municipales del PP y PNV, Alfonso Alonso y Mikel Martínez , confirmaron ayer a EL CORREO la «voluntad municipal de hablar y negociar» con los promotores de suelo de Salburua y Zabalgana medidas que ayuden a paliar o mitigar la crisis del sector. Ambos políticos subrayaron, sin embargo, la necesidad de hacerlo con «responsabilidades y discreción».
Alonso insistió en la necesidad de hacerlo todos «con la camiseta del Ayuntamiento y no de cada partido». En la misma línea que Lazcoz, Martínez ponía énfasis en que las posibles iniciativas «no pueden interferir ni retrasar» la construcción de viviendas de protección en ambas zonas en expansión.





