Alrededor de las diez y media de la noche del jueves, los agentes recibieron una llamada telefónica alertándoles de que se estaba produciendo una agresión en uno de los pabellones de esta calle, vecina de Júndiz. Una vez en el lugar, comprobaron que había una mujer sentada en el suelo, en evidente estado de nerviosismo y con un golpe en la cabeza.
La Policía vasca pudo averiguar que el ahora arrestado, con antecedentes, se había dirigido a la empresa en la que la víctima trabaja y tras entablarse una discusión entre ambos, «procedió a agredirla arrojándola contra el suelo golpeándose en la cabeza», según Interior. Desde ayer permanece en dependencias policiales a la espera de ser presentado ante el juez. La mujer fue trasladada hasta un centro sanitario para ser atendida de las lesiones que presentaba.
Con una rotaflex
La Ertzaintza detuvo también la noche del jueves a un varón acusado de un presunto delito de robo. Los agentes de la Policía autonómica vasca le sorprendieron cuando intentaba forzar la caja fuerte de un supermercado del Alto de Armentia.
Una llamada telefónica alertó a la Ertzaintza de la posibilidad de que se estuviera cometiendo un robo en un establecimiento comercial, y varias patrullas se desplazaron hasta el lugar. Ante la posibilidad que el ladrón se encontrara todavía en el interior del supermercado, los agentes realizaron un primer reconocimiento del local, y comprobaron que una de las claraboyas del tejado se encontraba abierta. El detenido, M.A.A.G., de 40 años, había descendido por una cuerda desde el techo y había tratado de forzar la caja fuerte de las oficinas con una rotaflex.
Al verse atrapado -todas las puertas estaban cerradas-, el presunto ladrón se entregó. Ayer mismo fue trasladado a dependencias policiales y será puesto a disposición judicial en las próximas horas.
La trampa de los manteles
Por otra parte, una mujer de 61 años fue detenida el jueves en Vitoria acusada de un presunto delito de robo con intimidación. Según la denuncia presentada contra ella, la arrestada habría obligado a una anciana a pagarle 1.500 euros por una compra de mantelería a domicilio que la víctima no deseaba realizar. Al parecer, la detenida coaccionó a la mujer y le acompañó a una entidad bancaria para que sacara y le entregara el dinero.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 7 de marzo. La arrestada consiguió acceder al interior de la vivienda con la presunta intención de presionar a la víctima. Entonces, le pidió la cartilla de ahorros con el objeto de acompañarle para extraer los 1.500 euros que supuestamente valían las dos bolsas de manteles. A pesar de que la víctima asegura en la denuncia que reiteró que no deseaba comprar nada, sintió miedo y finalmente a una entidad bancaria, donde extrajo la cantidad de dinero solicitada. La arrestada fue puesta ayer a disposición judicial.
Por otra parte, una patrulla de la Policía municipal de Vitoria detuvo durante la pasada madrugada a un joven de 22 años que les llamó «cipayos» y golpeó el vehículo en el que patrullaban.





