LA COMPOSICIÓN
«La misión fundamental de este consejo es garantizar una participación real, abierta y efectiva en materia urbanística», señaló ayer la concejala del área, Julia Madrazo. El órgano, que aparece reflejado en la Ley del Suelo, estará compuesto por 19 miembros. En la mesa se sentarán, por un lado, nueve representantes de asociaciones, tanto vecinales y ecologistas como de entidades de comerciantes o de discapacitados, que podrán presentar sus sugerencias. «Además, se ha buscado que tenga un carácter paritario, por lo que se garantizará la presencia equilibrada de ambos sexos. Cada uno tendrá como mínimo una representación del 40%», apuntó Madrazo.
En lo que a la parte política se refiere, el consejo lo formarán dos miembros de cada partido, tanto del equipo de gobierno como de la oposición. La junta será la responsable de nombrar al presidente y al vicepresidente.
Cada tres meses
El consejo podrá tratar cualquier tema, desde proyectos como Olabeaga o Zorrozaurre hasta Bolueta. Cabe señalar, sin embargo, que los acuerdos que se cierren en este ámbito no tendrán carácter vinculante, sino que adoptarán la forma de recomendaciones o alternativas. El Ayuntamiento será, como ha venido siendo hasta ahora, el que tenga la última palabra. En definitiva, el consejo tendrá voz pero no voto.
Los miembros de este órgano, que se constituirá a principio de cada mandato y se disolverá al vencer los cuatro años, se reunirán cada tres meses. No obstante, a propuesta de la mayoría de sus integrantes, se podrá acordar la celebración de actos ordinarios con mayor frecuencia o de carácter urgente. Los asuntos a abordar se resolverán por mayoría simple y será la presidencia la encargada de inclinar la balanza en caso de empate.
Los miembros podrán, asimismo, solicitar información acerca de planeamientos que superen el ámbito municipal, siempre que el Ayuntamiento disponga de dichos datos. Está previsto que este reglamento se aplique a la futura revisión del Plan General.










