Los ciudadanos han abogado por cerrar al tráfico totalmente la mitad del Carmelo -entre Santo Rosario y Luis Luciano Bonaparte- «permitiendo el acceso al garaje privado que hay en un extremo». Esta propuesta se completa con un cambio de sentido en parte de la calle Caserío Landaburu y con la libre circulación en el resto del Carmelo mediante dos carriles con un único sentido en el tramo que no es peatonal.
«Así logramos un auténtico espacio de esparcimiento sin ningún tipo de circulación, no como el plan inicial del Ayuntamiento que permitía el paso de autobuses y taxis por todo el trazado», explica Iñaki Terán, portavoz de Gazte Zahar. Esta propuesta, «que también evita la masiva pérdida de aparcamientos, el deterioro de la zona estancial creada hace cuatro años junto a las escaleras mecánicas y deja vías de escape alternativas al tráfico», ha sido bien recibida por otras asociaciones y por PSE y PP, según Terán.









