Para que no se repita otro hecho semejante que ponga en peligro las delicadas aguas de los embalses alaveses de Urrúnaga y Ullíbarri -dedicadas al consumo de agua-, la Diputación ha decidido prohibir la pesca de manera provisional mientras se estudian las medidas más efectivas de descontaminación de los aparejos. La Federación Alavesa de Pesca está experimentando la efectividad de distintos productos.
Así lo explica el anexo III de la norma que se refiere a los 50 arroyos, ensenadas, lagunas, regatos y ríos prohibidos por diferentes causas. «Debido a la existencia del mejillón cebra, el río Ebro en todo su recorrido por el territorio histórico de Álava queda vedado a la pesca», reza la ley foral. Lo que más ha impresionado a los técnicos que han seguido la evolución del molusco ha sido su capacidad de multiplicarse, ya que cada mejillón reproduce un millón de larvas cada año.
La norma aprobada por la Diputación que abre la veda de la pesca para unos 9.500 aficionados que sacan anualmente su licencia establece que se pueden capturar en Álava hasta 12 especies diferentes y dos crustáceos, el cangrejo señal y el rojo. Los períodos hábiles son: los salmónidos desde el 23 de marzo al 31 de julio de manera general, aunque las excepciones corresponden a los embalses de Albina, Maroño, Ullíbarri y Urrúnaga, donde se podrá continuar hasta el 30 de setiembre.
Coto de Durana
Son días hábiles todos excepto los martes y los jueves no festivos. Es muy importante la restricción en el número de las truchas, que no pueden sobrepasar los 5 ejemplares por pescador y día. Hasta el año pasado se podían capturar 6. Otra novedad de este año es que en el coto de Durana, uno de los más importantes de la provincia, no se podrán echar truchas de piscifactoría.





