
El resto de los futbolistas verdiblancos también se interesaron por el estado de salud del portero rojiblanco y le transmitieron su apoyo. El de Sopelana abandonó el campo en una camilla, con una importante hemorragia. Pero Edu fue uno de los pocos béticos que quisieron hablar de la agresión. «Una persona que hace una tontería como esta -en alusión al botellazo- se 'carga' al partido». En cuanto al energúmeno del botellín, el brasileño precisó que «no quería ni mirarle. No sé qué dirá el árbitro, pero la vida de un ser humano está por encima de todo».
Tras el choque, se esperaba la comparecencia de Paco Chaparro, que no llegó a producirse, pero el técnico sí quiso criticar la decisión del árbitro de suspender el encuentro. «¿El partido tiene que acabar!». Eso fue todo. Ni una palabra acerca de la agresión.








