Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
VIZCAYA
Barrios altos
17.03.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Si me preguntáis lo que deseo, os contestaré: vivir en un monte». Lo escribió Blas de Otero y ahora extraña que, puestos a desear, no pensase en un monte con ascensor. Es un detalle importante. Al menos hoy en día. Que se lo pregunten a los vecinos de Artazu Bekoa, que lo ven todo cuesta arriba y ya no saben si pedirle al Ayuntamiento que les instale un ascensor o que envíe urgentemente un equipo de 'sherpas'.

Ocurre que a los padres fundadores les dio por acampar entre montañas. Ellos, en fin, eran así: todo imprevisión. El problema surgió cuando la ciudad tuvo que expandirse y no hubo más remedio que ganarle terreno al monte y construir barrios de naturaleza semialpina. Los conocemos como barrios altos y parece que sus habitantes se han hecho mayores y no tienen las cualidades trepadoras de antaño. Ahora sabemos que más de un anciano prefiere no salir de casa ante la perspectiva de tener que vérselas con unas pendientes dignas del Tour de Francia.

La solución son los ascensores. En el barrio alto de Irala tienen uno y parecen satisfechos. El aparato les permite acercarse cómodamente al centro de la ciudad. Amparo y Fidel, dos vecinos de la zona, están deseando que llegue la primavera para bajar al parque de Amezola y tomar un poco el sol. Lo harán gracias al ascensor y uno piensa que debe ser cierto que lo gratificante de dedicarse a la política municipal consiste precisamente en eso, en conseguir que unos contribuyentes puedan acercarse un rato al parque.

Lograr que todos los barrios de Bilbao estén bien comunicados con el centro es un noble empeño. Vivimos en una ciudad de tamaño sensato y no parece lógico que haya vecinos que se sientan exiliados de las calles principales. Es sabido que los bilbaínos necesitamos darnos de vez en cuando un garbeo por la Gran Vía y El Arenal para ver que se cuece, para constatar que todo sigue en orden. A los madrileños les ocurre lo mismo con la Puerta del Sol y a los barceloneses con las Ramblas. Cada ciudad tiene su corazón castizo y palpitante. Quienes viven en los barrios altos también deben poder llegarse hasta él. Y hacerlo, entiéndase, de un modo práctico, civilizado, inofensivo. Sin rodar pendiente abajo, vaya.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Agenda y ocio en Vizcaya

¿Aún no tienes planes?

Aquí tienes lo más destacado de cada jornada. ¡No te lo pierdas!
Vocento
SarenetRSS