CiU ya ha anticipado que no hará 'casus belli' de la elección de Bono, pese a su marcado antinacionalismo periférico y nacionalismo español. El PNV guarda silencio por ahora, al igual que el resto de fuerzas políticas. En cualquier caso, el PSOE facilitará la elección del ex presidente de la Junta de Castilla-La Mancha y ex ministro de Defensa con la cesión de dos puestos en la Mesa del Congreso a CiU y el PNV.
De acuerdo a los resultados electorales, los socialistas tendrían derecho a cinco puestos en el órgano de gobierno de la Cámara y el PP, a cuatro. El PSOE, sin embargo, dejará uno, es posible que una de las vicepresidencias, en manos de la federación catalana. CiU postulará al diputado Jordi Jané. Los socialistas también ofrecerán una de las secretarías al PNV , partido que no ha hecho público a quién propondrá. Es muy probable que el acuerdo con el partido de Iñigo Urkullu incluya además el préstamo de un senador para que los nacionalistas vascos, con cuatro representantes en la Cámara alta, alcancen los cinco escaños y puedan formar grupo propio.
De los tres puestos restantes que corresponden a la cuota socialista, uno será ocupado por Bono y otro por la diputada del Partit dels Socialistas de Catalunya, Teresa Cunillera, que accederá a otra de las vicepresidencias.
El PP no parece dispuesto a ceder ninguno de sus puestos y la próxima semana designará a sus cuatro representantes en la Mesa del Congreso.







