
SAN ESTEBAN
En 2001, este hombre de 47 años, vizcaíno de Basauri, fue elegido presidente de la junta administrativa. Desde entonces no ha parado de llamar a todas las puertas para conseguir que San Esteban no se venga abajo. Para conseguirlo, pidió al Obispado la cesión del templo y, casi de forma paralela, solicitó al Gobierno vasco, que lo declarase bien cultural, con la categoría de monumento. Una vez conseguida esta calificación, que obliga a dar protección al edificio, el alcalde pedáneo ha ido sacando dinero de todas las instituciones.
Un gran concierto
¿El objetivo? Convertir la iglesia, ya desacralizada, en un centro de actividades culturales para Añana. «El otro día tuvimos un concierto con Bingen Mendizabal. Hubo alrededor de cien personas», comenta. ¿Con qué motivo? «Celebramos San Patricio». ¿San Patricio? «Sí, es que mi mujer es irlandesa», explica.
Hasta el momento, la Diputación ha aportado del orden de 200.000 euros; el Gobierno vasco otros 74.000; el Ayuntamiento de Ribera Baja, 32.000 más. Pero como con todo esto no basta, ha pedido una aportación al Ministerio de Fomento y ha conseguido que el Estado gire a esta aldea 780.000 euros del fondo que destina a restaurar el patrimonio.
San Esteban «sólo» necesita 240.000 euros para que la restauración concluya. ¿De dónde va a salir esta cantidad? El templo ya no es un lugar sagrado pero el alcalde confía en que se obre el milagro. «A ver si conseguimos firmar un convenio con la Diputación y el Gobierno vasco...»






