
Parece que el sino de la selección dirigida por Yepes es el de disputar partidos agónicos. No en vano los dos jugados en El Vendrell por sus pupilos se resolvieron del mismo modo. Los 90 minutos reglamentarios acabaron con 2-2 en el marcador y después de que el las prórrogas no se moviera el electrónico, todo se solventó desde el punto fatídico. En la semifinal, ante Euskadi se venció por 3-2, y en la final los de Yepes anotaron 4 máximos castigos frente a los 2 marcados por los andaluces.
Así las cosas uno de los héroes de la selección fue el portero del Ávila, Félix, que adivinó la intención de dos jugadores andaluces. «Estoy contento, pero el triunfo final ha sido mérito de todos», argumentó el cancerbero. Los elogios se los brindó el técnico que, tras manifestar que el trabajo colectivo fue «extraordinario», indicó que Félix «ha estado inmenso en momentos puntuales, lo que nos ha permitido hacernos con este título».
La selección de Castilla y León lo ha conseguido por primera vez en su historia y esta circunstancia ha servido para que el responsable del combinado haya manifestado que «este triunfo va a ser un espaldarazo importante para nuestra federación».
Apuntó además, que con este título, que tendrá como primera recompensa que la selección participe la próxima temporada en la fase europea con los siete mejores combinados del continente, «se pone de manifiesto que en nuestra liga, en el grupo VIII de Tercera, hay extraordinarios jugadores».
Los rojillos
El Mirandés puede sentirse partícipe del triunfo pues, no en vano tres jugadores rojillos han sido de la partida. Pablo y Núñez han disputado los 240 minutos, y Denis jugó 69 en la semifinal y el último choque completo.
El delantero, máximo anotador del equipo de Anduva, también vio puerta en esta fase final de la Copa de la Regiones. En el encuentro frente a Euskadi anotó el primero de los penaltis con los que se lograron el pase a la final. Y ayer, contra Andalucía hizo el 1-0 a los 16 minutos de partido. Después asumió la responsabilidad de ser el primero en lanzar desde el punto fatídico y marró, pero «por fortuna mis compañeros han podido enmendar mi error».
Pablo estaba feliz porque «campeón de España no se es todos los días». Se ha hecho un gran esfuerzo y «la satisfacción por el premio conseguido es inmensa», argumentó el delantero que quiso destacar, ante todo que «se ha creado un ambiente fantástico entre todos nosotros».
Por lo que respecta al centrocampista Núñez, habitual también en estas citas, comentó que su mayor satisfacción ha sido que «el grupo ha dado la cara. En los dos partidos hemos ido a remolque y hemos sido capaces de superar todas las dificultades y llevarnos el título».
Se han visto las caras con dos rivales difíciles y duros, «muy distintos entre sí», y los jugadores de Castilla y León han sabido imponer su fútbol. Eso sí, haber afrontado dos encuentros con prórroga incluida ha dejado a los jugadores para el arrastre. «Estamos cansados, es lógico, pero el triunfo final compensa».
Acabada la final hubo celebración, como no podía ser de otra manera; pero pasadas las horas del lógico disfrute, ahora todos los jugadores de la selección de Castilla y León se reencontrarán con su realidad cotidiana. Los rojillos se incorporarán con normalidad a los entrenamientos de la semana con la plantilla. Eso sí, tanto a Pablo como a Denis y Núñez, la competición les ha venido bien «para afrontar la recta final de la liga regular, que se retomará el próximo domingo.






