
Símbolo de natalidad y de las buenas nuevas, las cigüeñas vivieron su momento de 'esplendor' en La Rioja entre 2002 y 2003, cuando su población pasó de 326 a los 434 ejemplares. Actualmente, Alfaro sigue siendo el lugar riojano predilecto para este pájaro. En esta ciudad se concentran 165 parejas, de las que 110 anidan en el tejado de la Colegiata de San Miguel, que acoge así la colonia más grande del mundo de esta ave sobre un solo edificio. El resto de cigüeñas viven repartidas principalmente por Logroño (49 ejemplares), Calahorra (36), Haro (33), Santo Domingo (31) y Nájera (26).
Respecto a las migraciones, la Consejería de Medio Ambiente calcula que entre el 15% y el 20% de estas aves no emigra ya a África en invierno, algo inaudito hace unas décadas. Curiosamente, esto no se debe al cambio climático, sino al progresivo aumento de los basureros, donde estas aves han encontrado una fuente inagotable de alimentos.
Fieles al nido
Siguiendo con otras curiosidades, como la de que la cigüeña es fiel a su pareja durante toda la vida, lo cierto es que realmente sólo es fiel al nido que construyó, al que vuelve cada año y por el que puede luchar incluso hasta morir.
Para evitar en lo posible este hecho y dar cobijo a nuevos ejemplares que puedan llegar, la Dirección General de Medio Natural prevé instalar este año veinte postes de madera con estructura metálica. Ocho de ellos ya están instalados en Alberite, para desplazar a las cigüeñas de la torre de la iglesia donde criaban. Por el mismo motivo, se instalarán otros ocho postes en Cenicero. Los dos restantes se ubicarán en Cuzcurrita del Río Tirón.






