Cabe señalar que hace unas tres décadas, el monte arbolado «apenas dominaba una quinta parte de la superficie regional», como se especificó el pasado viernes desde el Gobierno regional. Esto significa, por tanto, «que los bosques riojanos van recuperando el terreno que ocuparon en otro tiempo. La gestión forestal y el descenso de la presión agrícola y ganadera, sobre todo en la sierra, lo están haciendo posible».
Asimismo, el Ejecutivo recalca que «ahora hay más bosques y con más árboles de mayor tamaño y calidad». En conjunto, La Rioja tiene más de 240 millones de árboles en sus bosques y la inmensa mayoría pertenecientes a especies frondosas. Las masas arboladas más extendidas son los rebollares, pinares y hayedos. Por otro lado, según recogió ayer Europa Press, el Inventario Nacional de Erosión de Suelos del Ministerio de Medio Ambiente señala que el 86% del territorio riojano presenta procesos erosivos bajos o muy bajos.






