
Los copos de las primeras horas matinales hicieron ya que la cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén desistiera siquiera de trasladar el paso del Padre Jesús Cautivo del Convento de las Franciscanas hasta el cementerio municipal, tal y como explicaron varios de sus miembros. Precisamente, la originalidad de esta procesión radica en que es la única de España, junto a la de Guadix (Granada), que sale del camposanto, agudizando su papel representativo de la victoria de Jesús sobre la muerte.
En el caso logroñés, ayer se cumplían los veinticinco años desde que saliera por primera vez de ahí, «por lo que la lástima es mayor», incidía Nano, miembro de la cofradía y autor también de la valoración del principio. Además, el lustroso paso de Nuestro Padre Jesús Cautivo cumplía su segundo año de actividad, tras ser adquirido en 2007 al escultor sevillano José Antonio Navarro Arteaga, como recordaba María Luisa, también cofrade.
Nano y María Luisa formaban parte de la 'delegación' de la cofradía desplazada al cementerio para informar de la suspensión del acto a los logroñeses que se acercaban a presenciarlo. Lo único que se mantuvo según el guión fue la misa, aunque oficiada en el propio Convento de Madre de Dios, sede de esta agrupación.






